Dos motociclistas, identificados como Jaime Hernández Carreño y Yuri Vanessa Mantilla Mejía, murieron la tarde del 17 de noviembre en la autopista Piedecuesta–Floridablanca cuando un árbol de gran tamaño cayó repentinamente sobre la vía e impactó la motocicleta en la que se movilizaban. El accidente ocurrió frente a la entrada de Río del Hato y generó un fuerte colapso vehicular. Las autoridades investigan las causas del desplome.
El hecho vuelve a poner en evidencia la crítica situación del arbolado urbano en Bucaramanga, donde, según el censo arbóreo de 2024, el 87 % de los árboles (62.229 de 71.491) presentan daños fitosanitarios o mecánicos y requieren intervención.
Líderes comunales denuncian que, pese a múltiples alertas dirigidas a la Alcaldía, Bomberos y la Cdmb, no se han realizado las podas o talas necesarias en zonas de riesgo. En barrios como Morrorrico, Albania, Limoncito, Tres Balcones, Cabecera, Terrazas y La Floresta se han reportado árboles en mal estado.
En lo que va de 2025, cerca de 50 familias han sufrido daños en viviendas y vehículos por la caída de árboles o ramas, y se han presentado incidentes como el de un joven herido en el parque La Flora. La comunidad insiste en la urgencia de acciones preventivas para evitar nuevas tragedias.
