En Zapatoca, no hay envidia más “santa” que la que despierta el olor de una paila de hormigas tostándose en un zaguán. Este manjar, que define el orgullo santandereano, ha vuelto a ser el protagonista de nuestras conversaciones en las esquinas del parque principal en esta temporada de 2026.

🌩️ El Ritual del “Trueno y Agua”

Para los zapatocas, la salida de la hormiga es ciencia y fe. Los expertos locales, como los abuelos que han custodiado los saberes por décadas, lo tienen claro:

  • El Clima: No salen si no truena. Necesitan el aguacero fuerte seguido de un sol que “pique”.
  • La Luna: Se dejan ver en los cuartos de luna (menguante o creciente).
  • La Caza: Es una labor de madrugadores. Hay que marcar el hormiguero antes que el vecino y estar dispuesto a aguantar las picaduras de las “soldado” que defienden a sus reinas.

🍳 Del Hormiguero al Tiesto

Ya sea recolectadas en las fincas de las veredas cercanas o compradas en el sector del mercado, la preparación sigue siendo un rito de paciencia:

  1. El Desplegar: Hay que quitarles alas y patas (muchas veces una a una).
  2. La Tostión: Cerca de 30 minutos por libra en el tiesto de barro o paila, con la sal justa para que el crujido sea perfecto.
  3. El Precio de la Tradición: Este año, la escasez ha elevado los precios. Una libra cruda ronda los $90.000, mientras que el manjar ya listo para comer puede alcanzar los $200.000.

🌍 De “La Ciudad del Clima de Seda” para el Mundo

Aunque son consideradas por algunos listados extranjeros como un “plato extraño”, para el santandereano son oro puro. Hoy, las hormigas de nuestra región no solo se quedan en casa; están viajando a lugares tan lejanos como China, convertidas en un embajador exótico de nuestra gastronomía.

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