Las recientes alzas en las tarifas del transporte público en el área metropolitana de Bucaramanga —11 % y 20 % en buses urbanos y Metrolínea, y 16 % en taxis— comenzaron a regir desde el 6 de enero en Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta. Con estos ajustes, el pasaje de bus en rutas cortas quedó en $3.000, en rutas largas en $3.600 y la carrera mínima de taxi en $9.100, lo que generó inconformismo entre ciudadanos, líderes cívicos y transportadores.
Ante las críticas, el Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB) explicó que uno de los factores clave del incremento es la creación de un “fondo de calidad”, al cual se destinan $100 por cada pasaje de bus. Este fondo fue aprobado mediante el Acuerdo 0011 de 2024 por la Junta Metropolitana, integrada por los cuatro alcaldes del área.
Según el AMB, los recursos del fondo serán administrados por la misma entidad y tendrán dos usos exclusivos:
- Mejorar la calidad del servicio, impulsando la incorporación de nuevas tecnologías como sistemas de control y gestión de flota, e información al usuario.
- Fortalecer la autoridad de transporte, en aspectos de vigilancia, control operativo y capacidad administrativa.
Las autoridades insisten en que estos recursos no se destinarán a otros fines y buscan modernizar el transporte colectivo y articularlo mejor con el sistema masivo.
