La creciente tensión comercial entre Colombia y Ecuador, marcada por la imposición de aranceles del 30 %, comienza a pasar factura a varios sectores productivos del país. Uno de los más golpeados es la industria del calzado en Bucaramanga, que tiene una fuerte dependencia del mercado ecuatoriano.
Según Wilson Gamboa, vocero de Asoinducals (Asociación de Industriales del Calzado y Similares), entre el 15 % y el 18 % de la producción local de calzado tiene como destino Ecuador, lo que convierte a ese país en un socio estratégico para los fabricantes santandereanos.
Aunque las exportaciones no se han detenido por completo, el escenario actual ha obligado a los empresarios a ajustar sus dinámicas comerciales. “Estamos viviendo una coyuntura compleja. En muchos casos, la mercancía se está negociando en zona de frontera, mientras los compradores ecuatorianos evalúan cómo ingresar los productos al país”, explicó el dirigente gremial.
Asoinducals indicó que los últimos envíos se realizaron entre noviembre y diciembre, y desde entonces el flujo comercial ha disminuido de manera significativa. Como consecuencia, las pérdidas económicas para el sector ya se calculan entre 500 mil y 700 mil dólares, una cifra que genera preocupación por su impacto en el empleo y la estabilidad de las empresas.
Gamboa recordó que, tras la caída del comercio con Venezuela, Ecuador se consolidó como uno de los principales mercados para el calzado fabricado en Bucaramanga. A ese país se exporta principalmente calzado femenino, compuesto en un 70 % por material sintético y 30 % en cuero.
Frente a este panorama, los empresarios del sector, con el acompañamiento de ProColombia, avanzan en la búsqueda de nuevos mercados internacionales y en el fortalecimiento de contactos comerciales para reducir la dependencia del mercado ecuatoriano. De manera paralela, se mantienen conversaciones con empresarios del vecino país con el objetivo de preservar las relaciones comerciales directas, pese a las restricciones vigentes.
Gremios económicos advierten que la crisis comercial entre Colombia y Ecuador no solo afecta a la industria del calzado, sino que podría extenderse a otras cadenas productivas, como manufacturas, agroindustria y productos del mar, si las medidas se prolongan en el tiempo.
