La reaparición del oso de anteojos (Tremarctos ornatus) en el departamento de Santander sigue sumando capítulos que llenan de esperanza a los defensores de la fauna silvestre. En las últimas semanas, habitantes de la región reportaron el avistamiento de un ejemplar en la zona limítrofe entre los municipios de Zapatoca y Galán, consolidando un corredor biológico clave en las provincias de nuestro departamento.
Este registro coincide con el reciente pronunciamiento de la Gobernación de Santander y la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS), entidades que confirmaron que la especie ha estado transitando activamente por bosques andinos de municipios como Chima, Galán, El Hato, Zapatoca y Santa Bárbara.
¿Por qué se están viendo más osos en la zona?
El secretario Ambiental de Santander, Miguel Ángel Castañeda Acosta, explicó que estos desplazamientos no son casualidades, sino que responden a dos realidades clave:
- Búsqueda de alimento: Ante la reducción de sus espacios tradicionales por la expansión agrícola, los ejemplares descienden de las partes altas en busca de frutos silvestres, brotes de palmas y bromelias.
- Hábitats en recuperación: La presencia de osos, especialmente de ejemplares jóvenes, es un indicador del buen estado de conservación de las microcuencas y bosques andinos, esenciales para el ciclo del agua en la región.
Monitoreo técnico y protección
Para garantizar la seguridad de la especie y de las comunidades rurales, la CAS y la Secretaría Ambiental adelantan diversas acciones en el territorio:
- Cámaras trampa: Instalación de equipos de vigilancia para rastrear sus rutas sin perturbarlos.
- Reforestación: Procesos de restauración de ecosistemas para asegurar su hábitat natural a largo plazo.
- Educación ambiental: Talleres con las comunidades campesinas de Zapatoca y Galán para fomentar la coexistencia pacífica con esta especie catalogada como vulnerable a la extinción.
⚠️ ¿Qué hacer si se encuentra con un oso de anteojos?
Las autoridades recuerdan que el oso andino es un animal tímido y de carácter huidizo que evita el contacto humano. Solo ataca si se siente acorralado o percibe una amenaza inminente. Si llega a divisar uno:
- Mantenga la distancia: No intente acercarse, acorralarlo ni tomarse fotos de cerca.
- Evite ruidos fuertes: No le grite, ni intente ahuyentarlo con violencia.
- No lo alimente: Esto altera su comportamiento silvestre y lo pone en riesgo.
- Reporte de inmediato: Avise a la Policía Ambiental, a las alcaldías municipales o directamente a la CAS para realizar el debido acompañamiento.
